La educación en gerundio, hacia una salud mental en tiempos de crisis

Nos encontramos frente a la necesidad de encontrar elementos conceptuales, técnicos y prácticos que nos permitan ir abordando la problemática de esta situación actual, caracterizada como pandemia o epidemia y sus consecuencias en la desorganización-reorganización de la vida cotidiana.

Modelos de aprendizaje

Es necesario visualizar nuestros modelos de aprendizaje y vínculos, en
búsqueda de su nueva elaboración, desplegar la posibilidad real de aprender de otro y con otro, problematizarnos y desarrollar una observación y una escucha, que es fundamento de la dialogicidad. Para ello, es imprescindible propiciar el trabajo de ir tejiendo herramientas simbólicas compartidas y así, salvaguardar los lazos colectivos.

Conciencia crítica

Cuando Pablo Freire o Enrique Pichón Riviere hablan de conciencia crítica,
plantean una lectura de la realidad, que tenga la potencia analítica que permita al sujeto correr el velo de ciertos discursos, tendientes a instalar en lo colectivo y en la subjetividad supuestas representaciones, que en tanto ficción, nos alejan del conocimiento. Sentimientos de fragmentación y de instrumentación que impregna a los sujetos ante la presente realidad (lo
nuevo), por lo tanto no pueden operar en esa realidad, sino que pasan a defenderse de ella, todo es una amenaza, hasta aquello que nunca se ha visto como tal. Todo esto constituye un asedio permanente a la subjetividad.

Crisis

Las crisis -sucesos tan temidos- son algo normal en la vida humana. En tanto sujetos históricos, en movimiento y cambio, somos sujetos de crisis. Lo que puede modificarse son las dimensiones y características de las crisis, las formas de transitarlas y sus modalidades de resolución. En cuanto a esta concepción del aprendizaje como crisis, desde la Psicología social, insistimos en afirmar que el grupo alberga esa posibilidad del impacto de lo
desconocido en lo conocido y la reorganización que implica. Aprender es conmoción y requiere modificación subjetiva.

¿Cómo nos construimos
como sujetos del conocimiento?

Entonces, la invitación es a que pensemos juntos ¿Cómo nos construimos
como sujetos del conocimiento?
El campo de conocimiento en tanto complejo y cambiante nos plantea esta
exigencia. A la vez nos encontramos con ese campo de conocimiento en la interioridad de relaciones histórico-sociales concretas, en situaciones institucionales y en circunstancias personales que inciden en nuestra relación con dicho campo y en la interacción de quienes compartimos la tarea. También nos encontramos con otros que tienen esa cualidad de “lo otro”, que nos muestran modalidades de pensamiento, sentimiento y acción diversas a las nuestras, y diversas entre sí

¿Cómo nos posicionamos los docentes?

¿Cómo albergamos o rechazamos la diversidad? Querría dejar abierta otra pregunta: ¿Cómo nos situamos en ese socio-histórico que es escenario del aprender?

Si el aprendizaje implica cierta crisis ¿Cómo aprender y acompañar el aprendizaje de otros, en un período de crisis social que se convierte en crisis subjetiva? Eso requiere de parte nuestra, capacidad de continencia, aun en nuestra vulnerabilidad. Este es uno de los desafíos que hoy marcan la tarea docente, ya que estamos tan impactados por el acontecer socio-histórico como el que está compartiendo con nosotros el espacio de aprendizaje.

Esto conduce, una vez más, a la necesidad de operativizar la unidad del enseñar y el aprender, con pertinencia, con posibilidad de un vínculo maduro, de identificación y discriminación. Requiere la reciprocidad del sostén. De no ser así, esto será una fuente de riesgos para nuestra la salud
psíquica.

Marisa Gomez
PSICÓLOGA SOCIAL (Escuela Superior de Psicología Social Dr. Enrique Pichón Riviere Mza.)

Compartir esta publicacion