Profesores estresados: contención emocional y jornadas más largas contribuyen a su desgaste

Más de la mitad de los docentes se sienten abrumados y seis de cada diez dicen estar cansados. Mensajes de padres y alumnos a cualquier hora y cambio de metodología para enseñar son algunas de las razones.

Cuando recién supo sobre la suspensión presencial de clases debido al coronavirus, y aunque tiene un horario flexible, Claudia Soto, profesora de la Escuela Superior Nueva Bilbao de Constitución, se propuso trabajar todos los días hasta las seis de la tarde.

Con el paso del tiempo, se dio cuenta de que se le hacía difícil cumplir con el horario autoimpuesto: las tareas se acumulaban y en muchos casos, los apoderados que querían comunicarse con ella lo hacían entrada la noche, cuando llegaban del trabajo. Por la misma razón, en el caso de varios niños, era recién a esa hora que podían acceder a un celular o computador.

Una situación similar le ocurre a la profesora Natalia González, del colegio Patricio Mekis de Padre Hurtado. “En mi caso, yo tengo nueve cursos; trabajo de 5° a 8° básico. Entonces, con un universo de aproximadamente 45 alumnos por cada curso, de repente me veo en un día con 100 correos. Pero digo pucha, si me escribieron un correo los niños o los papás, cómo no les voy a responder en el día o al día siguiente. Siento que estaría dejándolos de lado y por lo mismo, de repente me siento toda una tarde a responder. Cuando no alcanzo sigo en la noche, pidiendo disculpas”, comenta.

La situación de estas dos docentes es la de muchos profesores que en el último tiempo han visto aumentada su jornada laboral. Además, han tenido que lidiar con la educación socioemocional de sus alumnos estando lejos de ellos y han debido tratar con apoderados que los cuestionan por mandar muchas o pocas tareas. Mientras algunos han tenido que hacer turnos éticos para entregar guías impresas o repartir alimentos, de un minuto a otro varios no solo debieron pensar en modalidades nuevas para enseñar, sino que familiarizarse con programas virtuales que nunca antes habían escuchado.

En una encuesta desarrollada por la Red de Escuelas Líderes en marzo y poco después de que se anunciara la suspensión de clases, 88% de los encuestados manifestó que su comunidad escolar sentía incertidumbre, mientras que 36% dijo sentir ansiedad. Una encuesta posterior, dada a conocer a fines de mayo por Elige Educar, mostró que dos meses después, de siete mil docentes encuestados, solo 4% manifestaba sentirse “nada ansioso”, mientras 75% decía sentirse “bastante o muy ansioso”.

Relación trabajo-hogar

La misma medición mostró que 60% de los profesores se sienten “bastante o muy cansados” y 54% están “bastante o muy abrumados”.

Una profesora de un colegio particular pagado en Santiago que prefiere no dar su nombre, resume su jornada como una que parte a las 7:30 de la mañana. Si no le tocan clases, responde los mensajes que han llegado —por correo, WhatsApp, la plataforma del colegio y en una ocasión, hasta Facebook— o sube material a las aulas virtuales. Tras enseñar, las tardes se usan para preparar nuevo contenido.

“Quitándonos tiempo para estar con la familia en un contexto que no sea el de trabajo”, dice.

“Las experimentaciones (científicas) las hago con mi hijo y esposo, que me mira y me dice ‘¡¿Pero por qué vas a hacer eso con los vasos?!’. Y es porque no tengo el material concreto acá, entonces también me las he tenido que rebuscar para explicar. No tengo vasos de precipitado o tubos de ensayo”, dice González, profesora de Ciencias.

Claudia Soto, psicóloga de la Fundación CAP, organización que ha estado apoyando con consejos para enfrentar mejor la cuarentena, explica que “en este contexto de crisis, las profesiones que tienen bajo su responsabilidad el cuidado de otros son mucho más propensas a experimentar mayor estrés emocional. En esta situación, las personas que trabajan en colegios son especialmente vulnerables al desgaste profesional, porque justamente interactúan con muchas fuentes de desgaste al mismo tiempo: trabajo con niños y niñas, abordaje de situaciones complejas, recursos restringidos y cambio de requerimientos con respecto al trabajo que se realiza, por nombrar algunos”.

Además, muchos ejercen “el rol de contener a sus estudiantes y sus familias, y sienten responsabilidad por su bienestar”.

Cómo prevenir

Para hacer menos pesada la carga laboral de los profesores, la psicóloga Claudia Soto recomienda a las familias enviar “mensajes de agradecimiento a los docentes por la labor de acompañamiento que están haciendo”. Asimismo, sugiere que se intenten respetar los horarios laborales para hacer consultas, así como responder oportunamente a los mensajes que llegan desde los colegios.

Las propias escuelas y docentes también pueden trabajar juntas para alivianar su carga, siendo buena idea que compartan prácticas exitosas y se realicen reuniones virtuales para dar a conocer cómo se sienten, mencionar las dificultades que han tenido y qué acciones creen que podrían ayudarles. “Es necesario conversar sobre sus historias de cuarentena, conversar temores y expectativas”, indica Soto.

Desde Constitución, Claudia Soto, jefa de la unidad técnico-pedagógica de la Escuela Nueva Bilbao, comenta que ellos lo han hecho así. Además de las reuniones entre profesores, “como directivos estamos todas las semanas hablando con los funcionarios, nos vamos rotando para hacer llamadas que no son de trabajo, sino para preguntar cómo está la persona, la familia, cómo se han sentido”. Si notan que alguien está muy complicado, entonces interviene la dupla psicosocial del establecimiento.

Junto a eso y como una forma “de liberar tensión”, en las reuniones virtuales hoy se practican “actividades rompehielos. En la próxima reunión, como es a las 8:30 am, vamos a estar en pantuflas y a la más original después le vamos a dar un premio”, dice.

En Principium Consultores tenemos disponible un taller que tiene como propósito favorecer el autocuidado y contención emocional a partir de un espacio de encuentro de experiencia personal y grupal a través de conexión online con el psicólogo a cargo, quien invita a conocer y experimentar técnicas de reflexión y autocuidado en tiempos de crisis. Este taller tiene una duración de 3 horas y la próxima fecha es el 18 de julio de 2020. 

En cifras

97% de los docentes que participaron en una encuesta desarrollada por Elige Educar, en contexto de cuarentena, considera que la prioridad más importante en la actualidad es asegurar el bienestar de los alumnos. Esto por sobre otras variables, como asegurar la continuidad del aprendizaje académico o la evaluación de sus aprendizajes.

63% de los profesores encuestados afirma estar trabajando más desde que empezó el cierre temporal de su colegio, siendo las mujeres las que dicen estar más afectadas por esta situación. Más de la mitad de los docentes dijo tener problemas para convalidar el trabajo doméstico con sus labores pedagógicas.

A nivel global

El fenómeno del desgaste docente no solo es local, sino que se replica en otras latitudes. A principios de mes, el Departamento de Educación del Reino Unido anunció que las escuelas recibirían recursos para apoyar la salud mental de estudiantes y profesores.

Según se explicó, se trabajará a través de videos y seminarios web preparados en colaboración con organizaciones dedicadas al tema, existiendo una subvención especial de 95 mil libras (más de 93 millones de pesos) destinada exclusivamente a asegurar el bienestar de los líderes escolares (profesores y directores). El proyecto piloto comenzará trabajando con 250 establecimientos.

 

Margherita Cordano F.
Periodista de Educación en El Mercurio.

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