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Alcance psicosocial de la pandemia y salud mental

Estamos viviendo una de las mayores crisis sanitarias y humanitarias de nuestros tiempos. La elevada cantidad de contagiados y muertes, sumado a las pérdidas económicas que se dan en este contexto de pandemia, generan un significativo riesgo psicosocial.

Según el Colegio médico de Chile AG en conjunto con la Sociedad chilena de salud mental, factores como el encierro, cambios de hábitos y rutinas, noticias catastróficas en prensa o redes sociales, la posibilidad de enfermar o de vivir un duelo, presiones económicas y nuevas dinámicas de convivencia, pueden favorecer aparición de síntomas o la descompensación de enfermedades previas.

El aislamiento rompe las estructuras de apoyo social perdiendo así el intercambio con familiares, amigos, organizaciones comunitarias o laborales, que actúan, habitualmente, como fuente de soporte emocional y material.

En personas mayores, el riesgo de desarrollar sintomatología severa debido a sus comorbilidades es mucho más alto.
Identificar las consecuencias psicosociales de la pandemia y definir propuestas para sobrellevar los efectos negativos de esta y el confinamiento en la salud mental es una tarea que tiene escasa literatura hasta ahora.

Sintomatología depresiva

La experiencia emocional ante la pandemia es de amplia variabilidad individual, reportándose alta prevalencia de angustia psicológica y ansiedad.

La investigación de Zhang y cols.(1), en 205 residentes de la ciudad de Zhongshan, China.
Respecto de la sintomatología depresiva, informó que, tanto los pacientes que fueron afectados por COVID-19, como el público en general, sin infección, presentaron síntomas depresivos severos, con un 19,3 y 14,3% en cada grupo, respectivamente. Otro estudio liderado por Wang y cols., informó que un 16,5% de la población encuestada (1.219 participantes) presentaba sintomatología depresiva moderada a severa. Estos valores son similares a los informados por Wang y cols., en otro estudio, también en población China, que encuestó a 600 participantes, quienes reportaron un 17,2% de sintomatología depresiva.

La severidad de los síntomas se relacionó con la duración del aislamiento, miedo a contraer la enfermedad, inestabilidad financiera y exposición a los medios de comunicación.
(1) Zhang J, Lu H, Zeng H, Zhang S, Du Q, Jiang T, Du B. The differential psychological distress of populations affected by the COVID-19 pandemic. Brain Behav Immun 2020.

La OMS (2), proyecta estimaciones entre un 3-4% de población mundial que sufrirá trastornos psicológicos severos y entre un 15-20% que podría padecer trastornos leves a moderados.
Entre tanto, el porcentaje restante se verá expuesto a un fuerte estrés psicosocial no patológico, cuyos efectos trascenderán la pandemia.
(2) World Health Organization. Supporting older people during the COVID-19 pandemic is everyone’s business [Internet]. 3 April, 2020

Inseguridad Económica

Otro impacto en la salud mental de la población es la inseguridad económica, debido al incremento del desempleo e imposibilidad de la población más desprotegida socialmente, de desarrollar actividades de trabajo informal, producto del confinamiento, lo cual contribuye a
incrementar los niveles de ansiedad y estrés.
Niños, personas mayores, personas con comorbilidades, con discapacidad y aquellas con antecedentes de problemas de salud mental, presentan consecuencias más severas.

Disparidad Social

Otro aspecto fundamental es la disparidad social, marginalidad, condiciones de hacinamiento, y falta de servicios básicos que impiden sobrellevar el encierro, por lo que la pandemia no impactará de la misma forma a una personas en situación de calle, personas mayores que viven solas, con ingresos precarios, deterioro cognitivo o aislamiento afectivo.

Es importante que Chile considere las experiencias de otros países que ya han pasado por el punto más alto de contagios. Uno de los aspectos más destacadas por países que han experimentado las consecuencias sociales del COVID-19, es la importancia de recolectar información en relación a aspectos de salud mental de la población en aislamiento social, que permita orientar medidas de apoyo psicosocial y de salud, especialmente de aquellos grupos de mayor riesgo.

Dentro de los factores protectores de la salud más efectivos está el contacto social y la percepción de apoyo social, mantener los vínculos en la modalidad que sea posible, aun cuando no sea cara a cara, otorga a las personas un sentido de protección que contribuye a su bienestar.

La resiliencia, como la capacidad de adaptación frente a un agente perturbador o estado o situación adversa y la espiritualidad puede ser también una fuente importante de alivio y contención para muchas personas, y una forma de dar sentido a la situación actual.

Calidad de vida

La Organización Mundial de la Salud (OMS)(3), define que la calidad de vida es “la percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus objetivos, sus expectativas, sus normas y sus inquietudes. Se trata de un concepto muy amplio que está influido de modo complejo por la salud física del sujeto, su estado psicológico, su nivel de independencia, sus relaciones sociales, así como su relación con los elementos esenciales de su entorno”. (3) Grupo de Ia OMS sobre Ia calidad de vida. The World Health Organization Quality of Life Assessment (WHOQOL): position paper from the World Health Or- ganization. Social science and medicine, 1995.

El bienestar se centra en tres supuestos

Según Richard Davidson (2012), fundador del Center for Healthy Minds en la Universidad de Wisconsin dedicado exclusivamente a investigar el bienestar mental y a la neurociencia contemplativa, rama que estudia el impacto de la meditación y otras prácticas en el cerebro, afirma que el bienestar puede cultivarse y se centra en 3 supuestos:

A. Las personas tienen diferentes niveles de felicidad y estas diferencias se asocian con diferentes características biológicas subyacentes.

B. La regulación de emociones juega un papel crucial en la modulación de las diferencias en felicidad.

C. La felicidad puede considerarse como el producto de habilidades que pueden incrementarse a través del entrenamiento mental. Seligman & Cols. (2005), la psicología positiva se podría definir como el estudio científico de las experiencias positivas y los rasgos individuales positivos. Un campo concerniente  al bienestar y  el funcionamiento óptimo.

En definitiva,  el estudio del funcionamiento óptimo del ser humano.

Las estructuras neurobiológicas implicadas en la felicidad se conocen como puntos o centros cerebrales del placer, todos ellos interactúan formando un circuito integrado controlado por reglas jerárquicas y organizadas.

El placer entonces es un estado afectivo positivo y todos los estados afectivos, comparten las mismas estructuras neurológicas y tiene dos componentes; uno objetivo, (conductual, fisiológico y de reacciones neurológicas) y otro subjetivo, (basado en la emoción).

Es así como el placer se transforma en un proceso motivacional, activa la recompensa, un estímulo atractivo que utiliza la dopamina como neurotransmisor.

¿Qué hace la psicología positiva?

Entonces la psicología positiva prepara el camino para conseguir una vida más plena, trabajando emociones positivas, vida con compromiso, significado y vínculos sociales.

Según la Colaboración Cochrane, se entiende como Medicinas Complementarias/Alternativas (MCA) a ”un amplio dominio de recursos de sanación que incluye todos los sistemas, modalidades, prácticas de salud, teorías y creencias que los acompañan, diferentes a aquellas intrínsecas al sistema de salud políticamente dominante de una sociedad particular en un período histórico dado”.

Las terapias corporales y complementarias pueden funcionar de diversas formas y contribuir a incrementar el bienestar del ser humano. En ciertos casos, pueden ayudar a controlar síntomas y aliviar el dolor, y en otros estimular el sistema inmune, reducir el estrés y los procesos inflamatorios, además de aumentar la sensación de bienestar y calidad de vida, aliviar el sufrimiento, mejorar la atención, modular emociones, regularlas mejor.

Afrontar el desgaste sin salir de casa usando las virtudes de la tecnología es una apuesta que Principium Consultores en búsqueda de una solución integradora en tiempos de pandemia se ha propuesto como desafío. Diseñar un método que contenga la mayor cantidad de herramientas posibles y técnicas de autocuidado para re orientar el 2021 con más felicidad.

 

 

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Ángela Gutierrez
Directora Comercial Principium Consultores.

 

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